viernes, 10 de agosto de 2012

Cavenaghi, al Villarreal; Lázaro al Huesca; y Colsa y Bernal, al Mirandés

El Villarreal ha fichado al delantero argentino Fernando Cavenaghi con el objetivo de buscar ese delantero referencia que posibilite el retorno a la Liga BBVA. El punta de 28 años es un auténtico trotamundos, llegando a estar en 5 países diferentes, aunque se formó en las categorías inferiores del River Plate. Es un auténtico killer del área, un matador que no tiene mucho movimiento pero siempre está en el lugar indicado para marcar goles. Allá donde ha ido siempre ha materializado buenos números, concretamente el año pasado consiguió 19 dianas que contribuyeron a que River Plate volviera a la máxima competición argentina.

Uno de los culebrones a más bandas de esta Liga Adelante ha llegado a su fin, siendo uno de los implicados la SD Huesca. Finalmente, Omar ha rescindido el contrato que lo vinculaba con el Tenerife y ello fue aprovechado por el Huesca para ficharlo, pero automáticamente fue cedido al Valladolid. Esa cesión implicaba que algún jugador de tierras vallisoletanas recalara en el club altoaragonés, y el elegido es Carlos Lázaro, centrocampista que recresa a la entidad oscense tras finalizar la pasada campaña en el Huesca. Así, el nuevo técnico Antonio Calderón, tras el plante dado por Fabri, apuntala la medular con un jugador muy polivalente y de gran proyección.

Por último, el Mirandés se ha reforzado por partida doble. Los jugadores elegidos han sido Gonzalo Colsa y Álex Bernal, que llegan con el fin de conseguir la permanencia al mando de Carlos Pouso. El veterano Colsa aportará la experiencia que ya posee en el fútbol español, ofreciendo grandes prestaciones tanto a nivel defensivo como ofensivo, por lo que a buen seguro será uno de los fijos y hombres de confianza del técnico. Por su parte, Álex Bernal será uno de los posibles acompañantes de Colsa, siendo un centrocampista con mucha movilidad, dando apoyos constantes a sus compañeros, y una buena visión de juego. Además, puede descolgarse en ataque ya que tiene capacidad de desequilibrio gracias a un buen cambio de ritmo.