viernes, 7 de junio de 2013

Jornada de despedidas

El sentimiento de nostalgia hará acto de presencia en Los Pajaritos. Un encuentro descafeinado en lo deportivo que servirá de despedida. El técnico Pablo Machín y el capitán Txomin Nagore vivirán el último partido con el CD Numancia. Uno, con una gran labor en el club a pesar de no haber alcanzado cotas altas; otro, el jefe durante nueve campañas a base de compromiso y disciplina. Un adiós que gana enteros para convertirse en un hasta pronto.

El esquema habitual del CD Numancia es el 1-4-2-3-1, repetido prácticamente durante toda la temporada. La línea de tres mediaspuntas resulta trascendental en el ataque soriano. Un conjunto que no rechaza los partidos de idas y venidas, ya que el ataque por oleadas ha dado resultados. Jugadores desequilibrantes de tres cuartos en adelante, tales como Natalio, Cedrick y Del Pino, capaces de resolver un partido por la vía rápida. El Córdoba ya sufrió en este tipo de acciones en la visita a Los Pajaritos el curso pasado.



La despedida de Nagore


En los últimos tres encuentros no fue de la partida. Antonio Tomás y Bedoya fueron los elegidos, conformando un centro del campo con un cariz más ofensivo y de creación. Pablo Machín, a buen seguro y con la baja de Julio Álvarez por sanción, dará la titularidad a Nagore. El equipo ganará en empaque, otorgará un plus de jerarquía a la medular y reducirá los desbarajustes con coberturas. Con Antonio Tomás y Bedoya quedaban espacios muertos, con los dos pivotes basculados hacia un lado. La sustitución a pocos minutos para el final entonará la ovación más que merecida a Nagore.

Defensa muy adelantada


Ha supuesto un lastre a lo largo de toda la temporada. El fin es ahogar al contrario para robar en zonas de creación rival y llegar en 3-4 toques a portería contraria. Romper esa primera línea de resistencia resulta complicado. Los rivales convierten el desplazamiento largo orientado a las espaldas de los centrales en un atajo, más que en una salida de escape. Ocasiones rivales como consecuencia de una defensa que tira el fuera de juego, que busca dejar al rival en posición antirreglamentaria. El precedente más cercano, el gol de Tato el pasado fin de semana: balón largo de Nauzet y Tato sólo frente a Barbosa.

Laterales deficientes


En principio, Isidoro en el perfil diestro y Bonilla en el siniestro. La predisposición de ambos es atacante, doblar al jugador de banda para buscar el desequilibrio en el 2x1. Isidoro es rápido, tanto en cambio de ritmo como en velocidad de fondo, y ello le permite recuperar la marca si esta lo supera - en dribling o al espacio-. Y la posición natural de Bonilla es más adelantada, en demarcaciones donde el rigor táctico no resulta determinante. Cuando actúa de lateral cae en desequilibrios tácticos (se queda colgado rompiendo el fuera de juego o cierra en exceso, por ejemplo) dando facilidades al extremo de su banda.

Lo mejor


La llegada desde segunda línea, por sorpresa. Jugadores como Bedoya, Julio Álvarez (es baja) y Del Pino.

Lo peor


Los desbarajustes defensivos, menos pronunciados cuando ejercen de locales.