viernes, 8 de marzo de 2013

Inercia al éxito

La inercia al éxito es la rutina, positiva, del FC Barcelona B. Un estilo de juego que es filosofía de vida implantada desde los escalafones inferiores. Ello redunda en automatismos arraigados y claramente concebidos propiciando que competir en categoría profesional sea un mero traslado de la personalidad llevada hasta el momento. La Liga Adelante es el escenario de transición óptimo como medio y vía hasta el primer equipo. Una prueba de nivel solventada con nota por un plantel muy joven y prometedor. 



El esquema de inicio es el 1-4-3-3, pero con continuas modificaciones durante el encuentro. La premisa es asumir el papel protagonista monopolizando la posesión y manejando mediante el dominio las fases de partido. Un conjunto que juega sin topes, sin freno de mano y que va con todo al ataque, siendo el equipo más realizador de la categoría con 60 goles en 28 partidos. El principal hándicap recae en materia defensiva, normalmente en inferioridad numérica, agudizado en las acciones a balón parado donde el filial blaugrana es deficitario.

El triángulo de creación 
Marcar las pulsaciones del partido y clarificar la circulación de balón son sus principales funciones. A buen seguro, debido a la baja por sanción de Ilie, Gus Ledes ocupará la demarcación de stopper. Es el vértice más retrasado, encargado de dar equilibrio entre líneas y de incrustarse entre los centrales ejerciendo de tercer central en la salida de balón. Por delante, Rafinha y Sergi Roberto asumen responsabilidades por dentro, entran y salen constantemente en la zona y ofrecen salidas claras de balón. Además, acompañan al equipo desde la segunda línea siendo asiduas sus actuaciones cerca del área.

El rol de Luis Alberto
Llegó cedido procedente del Sevilla y la cláusula que posibilita su fichaje en propiedad por el FC Barcelona gana enteros para su ejecución. Pieza imprescindible en los esquemas de Eusebio Sacristán, ha encontrado en la figura del "falso nueve" su emplazamiento perfecto en el campo. Invade la zona de medios, busca protagonismo y su gran juego asociativo es una baza en el ataque blaugrana. Sus llegadas por sorpresa marcan diferencias.

Los pasillos laterales
Suponen la vía de escape si el rival teje una tela de araña en zonas internas. Todos los jugadores buscan la superioridad numérica en zonas interiores, y es ahí cuando las llegadas de los laterales (Patric y Planas) por sorpresa aportan la profundidad que todo conjunto necesita. Otra alternativa es que los extremos (Deulofeu y Román o Kiko Femenía) se peguen a la cal en lugar de trazar diagonales, y mediante el 2x1 ganen enteros las llegadas a línea de fondo.