viernes, 24 de mayo de 2013

Un patrón de juego cuestionado

El tránsito de la gloria al olvido ha sido muy corto en Huelva. La afición se ha vuelto escéptica a la filosofía de juego que entusiasmó, y ya ha manifestado su discrepancia al respecto. El Recreativo de Huelva sabe a lo que juega, tiene personalidad propia, y el principal responsable es el técnico Sergi Barjuan. El crédito de acondicionamiento expirará a finales de la presente temporada. Una vez certificada la permanencia, tocará planificar la próxima campaña. Ahí sí habrá metas, objetivos a cumplir y exigencias. Lanzar un veredicto pasará a ser procedente.

El esquema habitual del Recreativo de Huelva es un 1-4-3-3 muy marcado. La premisa del conjunto de Sergi es tocar desde atrás, que todos participen y se llegue a la portería contraria mediante el juego asociativo. Todo ello aplicable al portero Cabrero, que es el punto de partida del ataque recreativista a pesar de que el juego con los pies no sea su principal aval. En la línea defensiva, el Recre ha presentado deficiencias a lo largo de la temporada. Supone una tarea pendiente cara al próximo curso.




Conjunto previsible


Sergi vivía su primera experiencia como técnico en categoría profesional. Se sabía de donde venía y lo que ello conlleva, pero nadie iba a imaginar que el Recre iba a ser un conjunto tan valiente y ambicioso. Con esa filosofía cogió desprevenidos al resto de equipos y peleó incluso por playoff, siendo una de las revelaciones. Sin embargo, el Decano ha perdido el factor sorpresa. El rival se repliega, bascula, tapas líneas de pase y reduce el entrelíneas. Los tres centrocampistas (Dimas, Montoro y Matamala) no tienen la capacidad de batir líneas en conducción. Así, el recurso se basa en conectar con los tres de arriba para comenzar a marcar diferencias.

Pérdidas en tareas de elaboración


El ataque del Recreativo supone un arma de doble filo. Contribuye a ser protagonista pero con el peligro de que una pérdida pueda ser fatal. Generalmente, el poseedor de balón tiene a la mayoría de compañeros por delante suya. Laterales y extremos, aunque estos últimos alternan diagonales, se abren habilitando espacios internos a la medular. Los centrales proceden del mismo modo, abiertos aproximadamente a los vértices del área grande para que Dimas, pivote defensivo, se incruste entre ellos. En su conjunto, un equipo muy abierto y con pocos efectivos por detrás del balón. La pérdida debe de ejercer como señal para que el Córdoba en 3-4 toques busque portería contraria.

Los dos prototipos de "9"


El técnico baraja dos opciones principales que condicionarán el marcaje a llevar a cabo. Tras el partido frente a la UD Las Palmas, todo parece indicar que Berrocal repetirá como estilete. Un 9 fuerte en el contacto físico y que maneja bien los tiempos de espaldas a portería contraria. En su contra, este curso no está encontrando el camino al gol. Si es el elegido, los centrales blanquiverdes deberán estar muy atentos en los centros laterales y no dejar que reciba cómodo si el Recre le lanza algún balón largo. La otra opción es que Chuli o Valle, que vuelve tras cumplir ciclo, falseen la posición 9. En ambos casos se deberá practicar el achique, que no se de la vuelta. Amén de los centrales, las vigilancias de Garai se antojan fundamentales.

Lo mejor


Un nombre propio: Chuli. La revelación de la Liga Adelante. Es sinónimo de peligro y tiene capacidad de definición con ambas piernas.

Lo peor


Se convierte en un conjunto muy previsible por momentos, con excesiva dependencia de las individualidades de los hombres de arriba.